Estamos hechos para movernos, ¡entrena duro!

Los seres humanos estamos diseñados para el movimiento, por tanto, practicar actividad física nos va a reportar múltiples beneficios a nivel psicofisiológico. Es decir, hablamos de salud y bienestar físico y mental.

Desgraciadamente, en la mayoría de los casos, nuestros trabajos y el estilo de vida actual tienden a hacernos cada vez más sedentarios. Además, con el paso del tiempo y la inactividad, la masa muscular tiende a ir disminuyendo. Por lo tanto, es importante que nos organicemos la semana para poder sacar hueco para dedicarnos a nosotros mismos.

El sistema musculoesquelético no solamente proporciona forma a nuestro cuerpo, sino que su gran función es el movimiento. Por tanto, una buena masa muscular contribuirá a no sobrecargar nuestro sistema óseo (sobrecarga articular, etc.).

El mejor aliado para mejorar o mantener una buena masa muscular es el entrenamiento con pesas. Es beneficioso casi para cualquier persona, a cualquier edad y cualquier circunstancia. Obviamente, siempre habrá excepciones y casos concretos pero, se puede y se debe adaptar a cada persona.

Uno de los peores errores de los que todos hemos sido victimas alguna vez, por el desconocimiento y/o el “exceso de prudencia” que aún conservan muchos profesionales de la medicina es la prescripción automática de medicamentos para paliar el dolor o incluso el reposo absoluto. En la mayoría de los casos siempre es posible adaptar el entrenamiento a cada persona y en cada circunstancia. La actividad física es el mejor analgésico. Muchos medicamentos solo ocultan el problema, pero no acuden a la causa y origen de éste para buscarle una solución. Mi consejo sería: busca una segunda opinión, si es posible de un medico deportivo.

El dolor es un indicador, es nuestro cuerpo que nos habla. En momentos puntuales de extremo dolor podemos recurrir a los medicamentos, pero es importante que aprendamos a escuchar nuestro cuerpo y analizar la situación para poder ir trabajando en la causa.

El V-yoga nos puede ayudar bastante en este aprendizaje de saber escuchar y atender a nuestro propio cuerpo. Además de mejorar nuestra flexibilidad, también contribuye a aliviar dolores crónicos y posturales, reduce los niveles de cortisol y colesterol en sangre contribuyendo a equilibrar el sistema nervioso, al combinar en una misma práctica movimiento y relajación reduce la ansiedad y el estrés y mejora la calidad del sueño.

De manera que, la combinación del entrenamiento de pesas (ni que decir tiene que con una técnica cuidada) con la práctica de Yoga, no solamente no son incompatibles sino que, por el contrario, pueden ser un complemento ideal. “Men sana in corpore sano”. ¡Entrena tu cuerpo y tu mente! Aprende a escucharte y darle a tu
cuerpo y a tu mente lo que realmente les beneficia. Y ¡cuida siempre de tu diálogo interior!

Maribel Sánchez Muñoz

#ViveVivaGym

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