Más vale prevenir que curar: Lesiones más comunes y cómo evitarlas.

Cuando empezamos cualquier actividad física estamos expuestos a sufrir lesiones, y en este caso el mundo fitness en general, no se queda atrás. Los puntos clave se encuentran en una buena ejecución de los ejercicios, la correcta elección del peso, una organización del entrenamiento adecuada con sus series, repeticiones y descansos, realizar una buena fase de calentamiento y estiramientos y mantener una alimentación e hidratación adecuada.
Varios estudios han demostrado que en los últimos años han aumentado un 35% el número de lesiones relacionadas con el fitness, todo ello provocado por el aumento de los practicantes. Por todo esto, enumeraremos las lesiones más comunes que ocurren en los gimnasio, sus causas y como prevenirlas.

  1. Roturas fibrilares: las fibras son el componente más importante de los músculos y es muy frecuente que por un sobreesfuerzo se rompan. Afecta más a los miembros inferiores como consecuencia de gestos explosivos o levantar mucho peso. Si esto sucede, notaremos un dolor repentino e intenso. Hay personas que describen el dolor como si hubiesen recibido una “pedrada” o “mordisco” en la zona. Deberemos aplicar frío, reposar unos días e incluso tomar antiinflamatorios.
  2. Tendinitis: es una inflamación de los tendones, estructura que une el músculo al hueso, provocada por una sobrecarga muscular o sobreesfuerzo. Notaremos un dolor cuando movilizamos la articulación donde se inserta ese tendón o cuando palpamos esa zona. El mejor tratamiento es la inmovilización de la zona, hielo y reposo.
  3. Lesiones de rodillas: existen muchas opciones, pero la más común es la lesión en el menisco, sistema de amortiguación que tiene la rodilla. Lo más común es que este cartílago se desgaste y la rótula roce con el fémur, hueso que va desde la rodilla a la cadera. Esta lesión es frecuente al realizar ejercicios de flexión de rodilla con mucha carga o correr en las cintas.
  4. Dolores de espalda: al igual que en las lesiones de rodilla, es un concepto algo amplio. La dolencia más común es en la zona lumbar, pues es donde nuestra espalda aguanta más carga. Suele deberse a sobrecargas de peso y a una incorrecta ejecución del ejercicio, sobretodo en lunge y squat.
  5. Calambres: son contracciones musculares involuntarias que solemos notar como una “latigazo”, sobre todo en las piernas. Puede deberse a varias causas como movimientos bruscos, esfuerzos prolongados, fatiga muscular o deshidratación.

Una vez vistas las lesiones más comunes y por qué nos ocurren, pasaremos a dar referencias sobre cómo prevenirlas. Lo primero que tienes que tener claro cuando empezamos a entrenar es que debemos llevar el material adecuado para ello, sobretodo el calzado. Una vez llegamos al lugar, realizar un buen calentamiento de manera progresiva incluyendo movilidad articular. Sobretodo el primer día, tómatelo con calma y dedícate a conocer tu cuerpo y tus limitaciones. A partir de ahí sigue estos consejos, hidrátate entre ejercicios aunque no tengas sed; pide ayuda a los técnicos de sala para que puedas tener en tus primeros días un entrenamiento algo más personalizado en cuanto a carga, series y descansos, además de pedir demostración de ejercicios para conocer su técnica; una vez que lleves un tiempo y tu cuerpo empiece a acostumbrarse incrementa tu entrenamiento de forma progresiva; evita ejercicios de impacto repetido para las articulaciones; no te sobreentrenes, realizar más ejercicios no significa lograr resultados más rápido, nuestros músculos requieren un tiempo de descanso; no te centres solo en una máquina, cambia la rutina cada semana; y sobre todo al final de tu entrenamiento, estira todos los grupos musculares los hayas utilizado o no.

Bibiana Ibáñez . Técnico Vivagym Embajadores

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